¿Qué son los compresores de aire?

Técnicamente, los compresores de aire son máquinas que convierten una forma de energía en otra, que puede ser almacenada y utilizada posteriormente. Pero ni esta breve explicación, ni la descripción más detallada que figura a continuación, hacen justicia a este invento y a su profundo impacto en nuestras vidas.

Por eso, a nivel no técnico, la respuesta a la pregunta anterior es «Las máquinas que han cambiado nuestro mundo más que casi cualquier otro invento».

Lo que puede parecer una hipérbole es, en realidad, una descripción muy acertada del impacto que han tenido los compresores de aire en nuestra sociedad, y especialmente en el sector industrial. En menos de 150 años, desde que el ingeniero austriaco Viktor Popp construyera la primera planta de compresores, el aire comprimido se ha hecho tan indispensable que ahora se le considera la «cuarta utilidad», junto con la electricidad, el agua y el gas.

Las cifras respaldan esta audaz afirmación. Se calcula que el 10% de toda la electricidad consumida por la industria manufacturera se utiliza para el aire comprimido.

Cómo y por qué se comprime el aire

Para comprender la importancia del aire comprimido -y de los compresores que lo generan-, veamos primero la física del mismo. El aire comprimido es simplemente aire normal que se fuerza a entrar en un espacio mucho más pequeño. Cuando esto ocurre, sus moléculas se aceleran y se crea la llamada «energía cinética». Esa energía cinética puede utilizarse inmediatamente o puede almacenarse y liberarse más tarde.

Una de las razones por las que el aire comprimido se ha vuelto tan indispensable es su versatilidad. Casi todos los sectores dependen del aire comprimido de alguna forma: desde las plantas de fabricación hasta los coches, barcos y trenes, pasando por las obras de construcción y los hospitales, el aire comprimido se utiliza en todas partes.

Con tantas aplicaciones diferentes, también tiene sentido que haya muchos tipos diferentes de compresores de aire. Al fin y al cabo, no es lo mismo el pequeño y silencioso compresor que hace funcionar el taladro de un dentista que el compresor industrial que mantiene en funcionamiento toda una planta de fabricación.

Cómo encontrar el compresor de aire adecuado

Sin embargo, la gran cantidad de opciones también dificulta que los profanos encuentren el compresor adecuado para ellos. Para facilitar las cosas, a continuación le ofrecemos una visión general de los diferentes tipos de compresores y tecnologías.

En primer lugar, veamos cómo funcionan los compresores. Hay dos tecnologías de compresión principales:

  • Los compresores de desplazamiento positivo tienen una cavidad que se llena con aire normal (u otro gas a presión atmosférica). Esa cavidad se hace más pequeña, lo que significa que la misma cantidad de aire tiene que caber en un espacio menor y su presión y energía cinética aumentan.
  • Los compresores dinámicos consiguen el aumento de presión necesario acelerando el aire (o el gas) con un impulsor y frenándolo después en un difusor.

Los compresores de desplazamiento positivo son mucho más frecuentes y cuentan con diferentes tecnologías para desplazar el aire. Los compresores de pistón utilizan un movimiento alternativo, los compresores de tornillo rotativo un único rotor y los compresores scroll, más raramente utilizados, cuentan con un doble rotor.

Cada uno de ellos tiene sus diferentes ventajas y usos. Los compresores de pistón, por ejemplo, son máquinas bastante sencillas y económicas. Suelen ser la solución adecuada para operaciones con una baja demanda de aire comprimido.

Los compresores de tornillo son más avanzados y ofrecen un bajo coste total de propiedad. Son más eficientes energéticamente y pueden producir mucho más aire comprimido.

Los compresores dinámicos, en cambio, se utilizan principalmente para operaciones y aplicaciones que requieren volúmenes de aire muy elevados.

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